El espacio busca dar continuidad al intercambio entre actores del sector en un contexto marcado por nuevas tensiones industriales, regulatorias y geopolíticas

Nueva sesión de los diálogos sobre vehículo eléctrico en Europa y España impulsados por alinnea 

17/07/2026

alinnea ha celebrado la segunda sesión de su serie de diálogos recurrentes sobre la evolución del vehículo eléctrico en Europa y España, un espacio de seguimiento y análisis compartido que reúne periódicamente a representantes de la industria, sindicatos, administraciones públicas y entidades sociales para intercambiar información y reflexionar sobre los principales cambios que atraviesa el sector. El encuentro permitió revisar la evolución del mercado, el contexto regulatorio y los principales desafíos industriales que marcarán la transición hacia la movilidad eléctrica.

Durante esta segunda sesión se abordó la evolución reciente del mercado español del vehículo eléctrico, prestando especial atención a la situación del programa Auto Plus y a su posible impacto sobre las matriculaciones. Los participantes analizaron el estado de tramitación del programa, así como los aspectos relacionados con los criterios de origen europeo de baterías y componentes y el funcionamiento previsto para la concesión de las ayudas. También se constató que el mercado mantiene una evolución positiva, con un crecimiento tanto de los vehículos 100 % eléctricos como de los híbridos enchufables durante los primeros meses del año. En concreto, España experimentó un crecimiento con una cuota de vehículo eléctrico de batería del 9 %, lo que supone un incremento de 2 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2025.

Una industria de la automoción en proceso de transformación

Otro de los ejes del debate fue la transformación industrial de la automoción en España. Los participantes coincidieron en que la electrificación continúa atrayendo nuevas inversiones industriales, especialmente mediante alianzas internacionales y la llegada de nuevos fabricantes, aunque señalaron que el principal reto se concentra en la industria de componentes. En este contexto, se destacó la necesidad de anticipar la reconversión de los proveedores más expuestos al cambio tecnológico y de acompañar esta transición mediante estrategias específicas que permitan preservar el empleo y fortalecer la cadena de valor nacional.

Asimismo, se analizó el impacto que las nuevas alianzas internacionales y la reorganización industrial europea están teniendo sobre la competitividad del sector. Los asistentes pusieron de relieve la importancia de aprovechar las inversiones extranjeras para generar valor añadido en España, incorporando actividades de investigación, desarrollo e innovación y reforzando el ecosistema nacional de proveedores. También se destacó que la convivencia temporal de distintas tecnologías de propulsión puede facilitar una transición más ordenada para la industria mientras la cadena de suministro completa su adaptación al vehículo eléctrico.

El concepto europeo de ‘local content’, a debate

Uno de los principales temas de discusión fue la evolución del debate europeo sobre el concepto de local content y la futura definición de qué podrá considerarse realmente «Made in Europe». Los participantes analizaron cómo estos criterios podrían condicionar el acceso a ayudas públicas y a los instrumentos de política industrial, así como su influencia sobre las decisiones de inversión de los fabricantes. En este contexto, se puso de relieve la necesidad de reforzar la capacidad industrial europea sin poner en riesgo la competitividad del sector. Se señaló que buena parte de la industria automovilística europea se apoya en un ecosistema productivo que integra tanto plantas situadas en la Unión Europea como fábricas en países como Marruecos o Turquía, donde también desarrollan su actividad numerosos proveedores europeos y españoles. Los asistentes coincidieron en que avanzar hacia un mayor contenido europeo debe hacerse de forma progresiva, evitando requisitos de localización que puedan encarecer significativamente el vehículo eléctrico y reducir su competitividad frente a fabricantes de terceros países. En este sentido, se destacó como un avance relevante la reciente propuesta conjunta presentada a Bruselas entre Stellantis, Renault y Volkswagen considerada el primer punto de encuentro entre tres de los principales fabricantes europeos sobre la definición de vehículo europeo. Este planteamiento propone evaluar el carácter europeo de la producción desde una perspectiva agregada, de forma que un fabricante sea considerado europeo cuando al menos el 70 % de su producción se realiza en Europa y que un vehículo pueda considerarse europeo cuando al menos el 70 % de su valor, excluyendo la batería, e incluyendo componentes, materiales y tecnología, proceda de la UE. Los participantes valoraron esta aproximación como una vía para fortalecer la industrialización europea preservando al mismo tiempo la competitividad del sector.

La sesión también permitió debatir sobre la necesidad de contar con un marco regulatorio europeo claro, estable y pragmático que facilite la inversión y proteja la producción industrial europea. Los participantes coincidieron en que la transición debe combinar ambición climática con seguridad jurídica, evitando que la complejidad regulatoria o los retrasos en el desarrollo de normativa secundaria generen incertidumbre para las empresas. Asimismo, se subrayó la importancia de reforzar la formación de los trabajadores y de impulsar medidas complementarias, como el renting social, que contribuyan a ampliar el acceso al vehículo eléctrico y a sostener la demanda durante los próximos años.

La importancia del conocimiento, el I+D+i y la transferencia de capacidades

Durante el intercambio también se profundizó en la necesidad de que la futura política industrial europea no se limite al ensamblaje de vehículos, sino que promueva la generación de conocimiento, el desarrollo tecnológico y la transferencia de capacidades industriales hacia Europa. Los asistentes señalaron que la llegada de inversiones internacionales debe traducirse en un fortalecimiento del tejido productivo europeo y en una mayor autonomía estratégica para la industria del vehículo eléctrico.

En la parte final del diálogo se abordó el papel estratégico de las materias primas críticas y la evolución del marco regulatorio europeo. Los participantes destacaron la oportunidad que representa para España el desarrollo de proyectos vinculados a la extracción de litio y otras materias primas estratégicas, así como la importancia de las próximas decisiones europeas sobre descarbonización y política industrial. Además, se compartieron distintas propuestas para los próximos trabajos de alinnea, entre ellas profundizar en el análisis económico de la electrificación del transporte e incorporar nuevas líneas de reflexión sobre digitalización industrial, inteligencia artificial, vehículo conectado y vehículo autónomo.

Este segundo diálogo consolida el espacio impulsado por alinnea como un foro permanente de intercambio y análisis sobre la evolución del vehículo eléctrico, reforzando el compromiso de la organización con el seguimiento de los principales retos industriales, regulatorios y estratégicos que marcarán el futuro de la movilidad eléctrica en Europa y España.

Si quieres más información sobre este diálogo:
info@alinnea.org  

Minutas del diálogo celebrado en Julio